Wendy’s: Paraíso Perdido

             

Fui con un selecto grupo humano a la inauguración de Wendy’s en Belgrano.

Wendy’s era trending topic y con razón: Wendy’s fue una parte muy importante de nuestra dieta infantil y su desaparición dejó un vacío inllenable. Estábamos muy entusiasmados, pensábamos que íbamos a volar en patilla¹ … ¡Qué gordos garcas e ingenuos!

Al llegar vimos una escena hermosa: dos promotoras de McDonald’s clavadas en la puerta repartiendo panfletos. La ¿gerente? de Wendy’s le decía a una que se fuera y ella le respondía “me dijeron que me parara acá”. Hermoso.

Cuando entrabas te advertían que había una cola de 45 minutos.

Hicimos la cola, nos divertimos mucho. Si pedías la cajita feliz te daban Play-Doh, la plastilina de los ’90s. Resultó ser mucho menos que 45 minutos.

Wendy’s tiene algo muy piola que es que cualquier hamburguesa puede ser doble o triple. Tu combo lo podes acompañar de papas fritas (d’ah), papa al horno (ku), chili o ensalada. Y la gaseosa es Coca. 

Pedimos 4 (cuatro) productos: el combo Baconator, el Spicy Chicken, las Bacon & Cheese Fries y un frostie de chocolate.Los cajeros estaban todos muy nerviosos con la inauguración y pedían infinitas disculpas por cualquier cosa #mividaellos.

Hasta aquí, todo bien. Cuando nos dieron el pedido nos preguntaron si queríamos mayonesa, ketchup o mostaza… Ahí empezó a morir nuestra fantasía del Paraíso Recobrado. No existen más esos potes autoservicio fantabulosos :’(

Esa fue la primera decepción, ahora pasemos a la comida.

Las Bacon & Cheese fries no tenían sentido: papas fritas con una imitación queso fundido horrendo y dos pedazos de panceta difíciles de maniobrar y muy distintos a los pequeños trocitos casi pulverizados de la foto en el mostrador (que, btw, son monitores de led y no carteles). Tienen que entender antes de seguir leyendo que mis exigencias con la comida son casi nulas, he comido de la basura². O sea que lo que para mí es malo para el grueso del mundo es pésimo.

Las papas normales, no las Cheese & Bacon, están bien pero no: Tienen una partes de cáscara y una textura increible, pero gusto a nada. Ni siquiera gusto a sal, a nada.

Y pasemos a las hamburguesas.

La hamburguesa de pollo está muy bien. Es alta y tiene un gusto platónico a pollo muy satisfactorio. Es redonda, pobre.

El Baconator doble no es feo, pero es denso y aburrido. Le puse ketchup y mayonesa extra (algo que jamás había hecho hasta la fecha en ningún local de ninguna cadena de comida rápida) para ver si podía hacer bajar de alguna forma esa aglomeración de carne cuadrada… 

Me expreso mejor: Las hamburguesas en Wendy’s están bien, el problema está en los sánguches. No son jugados, no son nuevos, no tienen ninguna salsita boludita… Son más bien sosos y tienen un pan muy vulgar, como la versión espumosa del pan caliente de los chinos.

Puteando pasamos al frostie de chocolate, que resultó ser la vedette de la noche. Una consistencia mágica y gusto a delicioso falsolate. Sin embargo recomiendo comprar el chiquitito de $4 porque rápidamente el paladar se acostumbra y pasa a ser una pasta alienígena medio dulce. 

Ni bien terminamos de comer nos dio vergüenza como si nos acabáramos de despertar junto a un monstruo levantado de un boliche. Intenté tirar nuestras bandejas a la basura mientras mis amigos me gritaban que me apurara, sólo queríamos huir.

Mientras volvíamos a nuestro barrio nos sentimos tan mal con nosotros mismos por haber hecho toda esa travesía que decidimos mantener el asunto en secreto, no decirle nunca a nadie que habíamos ido a la inauguración de Wendy’s… Oops.

Ojalá nunca vuelva Pumper Nic.

               

.

Notas al pie:

.

1: Eufemismo moi fino para deleitarse con actividades extravagantes relacionadas al menemismo.

2: Una anécdota hermosa que quedará para otro momento.

6 Jan 2012 / 1 note

  1. caminovich posted this